Crujiente, jugoso y con ese toque especiado que despierta los sentidos. El pollo Kentucky es una explosión de sabor que combina el rebozado dorado y crujiente con la ternura del pollo marinado al estilo tradicional americano. Perfecto para los que buscan una tapa con carácter, aroma embriagador y una textura que conquista desde el primer bocado. Ideal para acompañar con una buena cerveza fría.